Hace más de 5 años nació Ahana con la ilusión de poder construir una consultoría diferente que conectara, como un todo, el pensar estratégicamente, el sentir de los equipos y el hacer que las cosas sucedan en las organizaciones. Y aunque los retos y cambios que hemos visto a lo largo de estos años han sido desafiantes, definitivamente los resultados han superado nuestras expectativas. En conversaciones con personas de todos los niveles de las organizaciones, hemos entendido algunos de los dolores de los clientes cuando se enfrentan a una consultoría. En Ahana, hemos trabajado para desmitificar esta labor, buscando que el cliente se sienta, no solo contento con el trabajo que entregamos, sino cómodo mientras lo realizamos. Estos son los 3 mitos sobre la consultoría que nos hemos atrevido a desafiar.
MITO #1
El consultor se las sabe todas
REALIDAD
Los verdaderos expertos en el negocio son las organizaciones
Uno de los grandes mitos que tenemos sobre la consultoría, es que el consultor es el que sabe. Y sí, los consultores tienen conocimiento y experticia en muchos temas, pero nadie conoce mejor las necesidades de una organización que las personas que la viven día a día. Nosotros como consultores facilitamos conversaciones, hacemos preguntas y proponemos cambios que impulsen la evolución de las organizaciones, pero son las contribuciones, la visión y las ideas de los equipos internos lo que permite generar un impacto duradero. El rol del consultor es, sobre todo, encontrar y explotar el conocimiento interno de la organización para que las metas se cumplan.
MITO #2
El consultor viene a decir qué es lo que hay que hacer
REALIDAD
El consultor debe crear espacios de creación conjunta
Otro mito común en la industria de la consultoría es que el consultor debe hablar duro. Entre más duro diga qué es lo que hay que hacer, más valor está agregando. Sin embargo, nuestra experiencia nos ha mostrado que el rol de consultor debe ser primero el de escuchar activamente y preguntar antes de hablar. El día a día tiende a consumir a las personas, haciendo difícil la comunicación, la interacción y las dinámicas de creación de nuevas ideas. En Ahana hemos demostrado que no hay una manera estándar de resolver los problemas. Cada organización es particular en sus problemas y, por lo tanto, en sus soluciones. Como consultores, creemos que es crucial oír a los diferentes actores y entender el momento de cada empresa para así poder crear los espacios de creación conjunta que realmente agreguen valor.
MITO #3
El consultor propone y la organización se responsabiliza de la ejecución
REALIDAD
Si la organización no es exitosa en la ejecución, el consultor tampoco es exitoso
Hemos oído historias sobre consultorías que llegan a organizaciones, revisan los números y documentos, plantean una solución y se van lo más pronto posible. Pero en Ahana sabemos que para ser un consultor exitoso es necesario ir mucho más allá. Es clave conectarse con los equipos y hacerlos parte de la razón de ser de su organización. Hemos entendido la importancia, no solo de buscar y consolidar equipos potentes dentro de la organización, sino de que las organizaciones nos vean como parte de ese equipo, logrando que se apropien de la construcción y posteriormente del desarrollo y ejecución. Un proyecto exitoso aporta soluciones accionables, así como, una conexión de la organización con lo construido para sentirlo parte de su propósito y visión futura.